La Movida madrileña, documento y ficción de una nueva realidad

Por el año 1980, la Movida madrileña surge del underground y con ella, una nueva actitud hacia la vida y el arte. Pelo teñido de verde, cuero y remaches, estado de embriaguez y ganas de ex-
perimentar se mezclan con for-
mas de expresión como son la pintura, la fotografía, el cine, la literatura y la música. Esta com-
binación explosiva causa sen-
sación y trae consigo productos tan diversos que es problemático agruparlos bajo un mismo nombre. En palabras de Pedro Almodóvar: “No éramos ni una generación, ni un movimiento artístico ni un grupo con una ideología concreta, éramos simplemente un montón de gente que coincidimos en uno de los momentos más explosivos del país, y de Madrid en particular” (Almodóvar, cit. en Cervera 2002: 14).
Sin embargo, parece justificado decir que, tras la palabra “movida”, se esconde un fenómeno de la Transición que

renueva la práctica social y artística del país traspasando y rompiendo barreras.
Una de las barreras que se está borrando en los productos artísticos de la Movida es la que existe entre lo documental y lo ficticio…